#MANCHA DE #ACEITE en...: 1


En algodón y lino: Si se descubre a tiempo bastará con espolvorear bien con polvos de talco y dejar secar durante una hora como mínimo. 
Después se cepilla para eliminar los restos blancos del polvo de talco y
se lava inmediatamente. 

Si pasa tiempo y cuando queremos quitarla está seca, lo mejor es ablandarla frotando con un trapo y un poquito de gasolina purificada, esa que se utiliza para rellenar los mecheros. A continuación se lava bien la prenda en agua con jabón líquido.

En cristal: Cuando es en superficie lisa es fácil pasando un trapo empapado en agua jabonosa. 
En Recipientes como botellas, jarrones, etc. las manchas de aceite son difíciles de limpiar por la dificultad de llegar a ellas. 

Lo mejor es echar un poco de arroz o de arena en el fondo, añadir agua jabonosa muy caliente y sacudirla enérgicamente. 
Si no se eliminan se puede probar poniendo un poco de sosa (son cuidado y utilizando guantes porque es muy abrasiva) o mejor con jabón del lavaplatos que también contiene sosa.

En gres: Si se cae aceite en el suelo de gres no hay que pasar la fregona directamente, lo mejor es tapar la mancha con una buena capa de detergente de lavaplatos, líquido o en polvo, dejarlo actuar unos cinco minutos y retirarlo con una bayeta. 
Para eliminar la grasa del todo se frota con medio limón (o se echa un chorrito del zumo) y se pasa un trapo húmedo.

En lana: alfombras o moquetas: Se puede utilizar tricloretileno, que se aplica frotando enérgicamente con un paño blanco. 
Si no encontramos esta sustancia podemos sustituirla por tetracloruro de carbono. 

Una vez eliminada la mancha, conviene limpiar la zona con un producto especial para la limpieza en seco de alfombras. 
Si en vez de una mancha grande son varias pequeñas de salpicadura, o llevan mucho tiempo sin limpiarse, podemos quitarlas frotando con un cepillo de dientes empapado en aguarrás. 
Después se le aplica, como antes, un producto específico para alfombras y moquetas.

En madera (Barnizada): Lo normal es que el barniz de la madera impida que el aceite cale profundo y si es así basta pasar un trapo empapado en agua caliente y amoniaco y enjuagarlo bien. 
Pero si el barniz está resquebrajado o desgastado y la mancha es profunda, habrá que probar frotando con cuidado con un trapo empapado en gasolina. 

(Natural): Se limpia con esencia de trementina aplicada con un algodón o con la esquina de un trapo blanco con mucho cuidado y sólo sobre la mancha. 
A continuación hay que aplicar una capa de cera incolora para madera, aunque en su origen el mueble no la tuviera porque hay que hidratarlo y protegerlo. 

(Parqué): La única solución para eliminar las manchas de aceite sobre suelo de parqué es poner un papel de seda sobre ella y pasar por encima la plancha a temperatura media (sin vapor). 
Se repite la operación cuantas veces sea necesario, cambiando el trozo de papel cada vez.

En mármol: Al tratarse de un material muy poroso y al ser muy sensible a los productos abrasivos, las manchas de grasa son difíciles de quitar pero se puede probar frotando con un trapo suave y lavavajillas.

En papel pintado (manchas persistentes): Si no se quita con los polvos de talco, se puede intentar preparando una pasta espesa de arcilla especial para fibras, o de jaboncillo de sastre, con líquido para la limpieza en seco. 

Se aplica este emplasto sobre la pared con un algodón o un pincel, del exterior de la mancha hacia el interior, frotando suavemente. 
Se deja secar y se retira con un cepillo de cerdas suaves para no estropear el papel y si quedan restos se pueden eliminar con un poco de bórax. 
Si la mancha es profunda, quizás sea necesario repetir la operación al menos dos o tres veces. 

(Manchas recientes) La primera solución de emergencia es recurrir a los polvos de talco que absorberán el aceite del papel sin quitar el color ni dejar manchas de humedad. Cuando la pared está vertical conviene aplicar los polvos con un pequeño pincel para asegurarnos de que empapa bien en la mancha y no se cae. 

Una vez seco, se retira con un cepillo. Si la mancha es muy grande o profunda, reforzaremos la eficacia de los polvos de talco poniendo encima un trozo de papel secante y pasando por encima.

En pared pintada (lavable): Siempre que la mancha de aceite caiga en una superficie pintada, ya sea la pared, las puertas, las ventanas, etc. basta con limpiarla con agua caliente jabonosa a la que habrá que añadir una cucharada de amoníaco por litro. Pero no debe dejarse secar esta agua jabonosa en la superficie. 

Una vez eliminada la mancha, conviene pasar lo antes posible un trapo empapado en agua limpia sin jabón. (No lavable): Lo mejor es colocar encima de la mancha un papel secante o cebolla y pasar por encima la plancha. 
Nunca debemos usar polvos de talco, sobre todo si la pared es de color, porque resulta muy difícil eliminar del todo los polvos sin mojarlos.

En Piel: La forma más delicada y menos agresiva de limpiar las manchas de aceite sobre el cuero es utilizar éter aplicado con un algodón a pequeños golpes. 

Como es probable que pierda un poco de color, conviene aplicar al final una capa de cera incolora o de crema hidratante para enriquecer la piel y devolverle el brillo. 
Otra idea para que la piel reseca resplandezca es poner unas gotas de aceite de ricino en un trapo y frotar enérgicamente.

En Seda: Antes de limpiar una prenda de seda, lo primero que hay que hacer es comprobar en la etiqueta que puede lavarse en casa y no requiere limpieza en seco. 

Si se puede lavar, bastará con ponerla a remojo en un recipiente con agua tibia, jabón líquido especial para prendas delicadas y un chorrito de amoníaco (una cucharada por litro más o menos).

En tejidos sintéticos: Como siempre que hablamos de manchas de aceite, si ésta es reciente, lo mejor es recurrir a los polvos de talco para que absorban la grasa y cepillar cuando veamos que el talco ha perdido su color blanco y está seco. 

Si la mancha no es reciente pero no está aún muy seca, puede limpiarse frotando suavemente con un trapo blanco impregnado con trementina. 
Las manchas muy secas hay que ablandarlas con éter, impregnando un algodón en él y frotando suavemente con movimientos del exterior al interior, para evitar que queden surcos. 

En todos los casos, una vez que la mancha quede bien limpia, es conveniente lavar la prenda en agua jabonosa.

En tejidos: Las manchas de aceite sobre tejidos de lana o de piel de camello se eliminan tamponando con benzol. 
Como son tejidos delicados y no se puede restregar el producto, lo mejor es hacer una ―muñequilla‖, la empapamos en benzol y se aplica sobre la mancha a golpes leves de muñeca, presionando ligeramente en cada uso. 

Después se recubre el lugar de la mancha con polvos de talco, para que absorba los restos de suciedad y se deja así durante una o dos horas antes de cepillarlo enérgicamente.

En terciopelo: Este remedio es válido para todos los tejidos delicados que tengan pelo corto (como los de ante, piel de melocotón, etc.). 

Consiste en poner la prenda en una superficie horizontal, cubrir la mancha con sal, dejarla secar varias horas y cepillar luego con mucho cuidado, primero en la dirección contraria al pelo y luego en sentido inverso.