#ADICCIÓNalJUEGO


Esta adicción se conoce como ludopatía (ludo = juego y patía = enfermedad), pues se considera una enfermedad mental, clasificada entre las que presentan una dificultad para controlar los impulsos, como la cleptomanía (impulso para robar) o la piromanía (provocación de incendios). Se calcula que la padece del 1 al 3% de la población adulta española. 
Es algo más frecuente en los hombres, que, sobre todo, efectúan juegos de riesgo (casinos, apuestas…) mientras que, en las mujeres, lo más corriente son el bingo, la lotería o las máquinas tragaperras. 

Aunque puede ser importante el deseo de conseguir dinero o de recuperar las pérdidas, influye mucho la búsqueda de sensaciones nuevas, como la emoción del riesgo y el deseo de considerarse superior al azar. 
No es raro que, además, se sufran otras adicciones, sobre todo el alcohol y al tabaco, y que acompañe a la ansiedad o a la depresión. En algunos casos, se ha detectado un déficit de serotonina, que s una sustancia que transmite impulsos entre las neuronas del cerebro, lo que provocaría una tendencia a actuar por impulsos. 

 Lo característico es que el juego se convierte en una necesidad, con pérdida del control sobre la cantidad de dinero que se juega y del tiempo que se emplea en ello. Además, no se abandona, a pesar de conocer los perjuicios que provoca. Esta adicción es una de las llamadas socioadicciones, pues, dentro de ciertos límites, sus actividades son aceptadas por la sociedad, lo que, a veces, hace difícil descubrirlas. 

 El siguiente test puede servir de ayuda para detectarla, pues, si se responde :
alguna vez (en dos o más preguntas), existe el riesgo de sufrirla 
(y si, en una o más la respuesta) es:  
casi siempre, ya se padece. 

¿Cree que tiene o ha tenido alguna vez problemas con el juego? 

¿Ha jugado más dinero del que pensaba? 

¿Ha vuelto a jugar para recuperar el dinero perdido? 

¿Ha mentido sobre el juego (pérdidas, etc.)? 

¿Se ha sentido culpable después de jugar? 

¿Ha intentado alguna vez dejarlo sin conseguirlo? 

¿Piensa constantemente en jugar? 

¿Ha gastado en el juego dinero destinado a otras cosas? 

¿Tiene deudas por el juego? 

¿Ha dejado obligaciones por el juego (trabajo, familia, etc.)? 

 Hay que hacer comprender al adicto que la ludopatía es una verdadera enfermedad y que, para solucionarla, necesita acudir a un equipo de profesionales. Es muy corriente que el adicto niegue el problema, por lo que hay que tener tacto para evitar su irritación y su negativa a consultar. 
El tratamiento es sobre todo psicológico, para aprender a controlar los impulsos, y puede realizarse de forma individual o en grupo. Es muy importante la cooperación de los familiares. 

Si predomina el deseo de emociones, se pueden proponer otras actividades excitantes como los deportes de aventura, etc. Cuando se acompaña de ansiedad o depresión, puede estar indicado algún medicamento.