#ADICCIÓN, #superar


Se calcula que cada cigarro malgasta unos 15 mg. de vitamina C, es decir, una cuarte parte de las necesidades diarias de este nutriente. Entre otras funciones, la vitamina C fortalece las defensas y ayuda a
combatir el estrés. Tanto si fumas como si acabas de dejarlo, aumenta el consumo de cítricos, kiwis, espinacas y tomate. 

 El déficit pronunciado de la vitamina B es frecuente entre las personas que abusan del alcohol. Los primeros signos de carencia de este nutriente son la irritabilidad, la falta de concentración y la pérdida de apetito. Son buenas fuentes de esta vitamina, la patata, los guisantes, el cerdo, el pan integral y las pipas. 

El alcohol también afecta la absorción de zinc, hierro y ácido fólico, provocando fatiga y bajo rendimiento intelectual. Los encontrarás en la carne, las legumbres, la fruta desecada y la  verdura de hoja verde. 

 Tanto el tabaquismo como el consumo de alcohol favorecen la pérdida de densidad ósea. Minimiza este riesgo aumentando el consumo de lácteos, semillas y frutos secos. 

 El zumo de NONI, bautizado como el ―fruto del bienestar‖, es uno de los últimos productos naturales que ha aterrizado en los estantes de las tiendas de dietética. Recientes estudios confirman que este fruto, procedente de un árbol originario de Polinesia, serena el cerebro y actúa como un excelente tranquilizante natural. 

 Reputados herboristas indican que los preparados a base de raíz de KUDZÚ o KUZÚ, una planta que se emplea en la medicina tradicional China desde hace más de 1.500 años, son una alternativa natural a los tratamientos farmacológicos para dejar de fumar. En Oriente, las cápsulas y los polvos de kurdú (que suelen verterse sobre el caldo o el zumo) se utilizan para superar el síndrome de abstinencia al tabaco y al alcohol. 

 Para subir el tono vital y recuperar la ilusión te recomendamos tomar jalea real, un reconstituyente natural muy útil en estados de desánimo y de agotamiento mental. 
Este eficaz reequilibrarte del sistema nervioso también mejora la concentración y renueva la energía. 

 Un remedio natural que ayuda a atenuar la ansiedad es el que se obtiene vertiendo sobre un pedacito de pan o una galleta de avena una gota de aceite esencial de lavanda. 
Sigue este remedio una vez al día durante siete días seguidos, descansa una semana y, sólo en caso 
de necesidad, reanuda el tratamiento. Añadir unas gotas de esta loción al agua del baño o 
masajear el vientre con esta loción diluida en un aceite portador son otras excelentes medidas 
relajantes. 

 Cuando se deja de fumar o de beber, el cuerpo se ―rebela‖ produciendo lo que se conoce como el síndrome de abstinencia. Así se controla los síntomas: 

 Irritabilidad. Si la irritabilidad o el insomnio se apoderan de ti, mezcla a partes iguales tila, lavanda, melisa, pasiflora y espino albar y prepara una tisana de acción calmante con una cucharada de este cóctel herbal por vaso de agua. 

 Sudor. Para reducir el aumento de la temperatura corporal, toma infusiones tibias de salvia. 
Evita los condimentos picantes y huye de las bebidas estimulantes. 

 Palpitaciones. Si tu corazón va a mil por hora, prepara una infusión de tila, de hojas de olivo o de espino albar. 

 Temblores. Las infusiones de artemisa o de avena (20 g. de la hierba o de los copos de este cereal por libro de agua) ejercen una importante función sedante y antiespasmódica.