#ALERGIAS


Un buen remedio es la alfalfa fresca. Se puede tomar en forma de brotes o germinados, acompañando a las ensaladas o también como jugo
fresco: mezcla en un litro de agua 30 g. de la planta con un poco de miel y limón (toma un vaso por las mañanas). La alfalfa es muy rica en vitamina C, A y minerales (cobre y boro), además de resistir bien la cocción. 

 ALERGIAS PRIMAVERALES 
Si no quieres que la alergia te amargue la llegada del buen tiempo, toma nota de estas plantas, capaces de mitigar el molesto ―goteo‖ nasal, reducir los estornudos o aliviar el enrojecimiento y el picor de la piel. 

 Equinácea: De forma preventiva, la raíz de esta excelente planta impulsa las defensas, protegiendo de forma especial las vías respiratorias. Si eres de los que vive con dificultad la llegada de la primavera, comienza hoy mismo un tratamiento inmunoestimulante a base de equinácea. En infusión, emplea una cucharadita de raíz seca por taza. En pastillas, jarabe o tintura, sigue las recomendaciones del fabricante. No prolongues el tratamiento más allá de dos meses. 

 Sol de oro: Es un remedio clásico que controla la respuesta alérgica, debido a que aumenta la producción de corticoides naturales, lo que reduce la liberación de la histamina. 
Debido a este doble efecto, alivia los síntomas de las alergias, tanto las respiratorias, como las cutáneas. 
Se comercializa en perlas, en combinación con fumaria, pino marítimo u otras plantas. Sigue las indicaciones del fabricante. 

Rooibos: Los alérgicos al polvo tienen en la infusión de rooibos una gran amiga.   Esta planta de origen sudafricano modula el sistema de defensas ―enseñándole a reaccionar como es debido a las sustancias que provocan las alergias. 
Gracias a su dulce sabor y a la ausencia de cafeína, es un remedio que incluso pueden tomar los niños alérgicos. Bebe de tres a cuatro vasos de infusión al día. 

Ortiga: La infusión de ortiga, que puedes preparar a partes iguales con flor de saúco, resuelve muchos de los problemas respiratorios del asma y de la alergia primaveral. Si te ha salido una urticaria, aplica sobre la zona el propio jugo fresco de la planta (emplea guantes en su recolección). Prepara una infusión con una cucharadita de ortiga seca por taza de agua hirviendo. Toma no más de tres vasos a lo largo de tres meses. 

Eufrasia: Básicamente sirve para tratar el ―goteo‖ nasal, tan molesto en los catarros primaverales y en los procesos alérgicos. También es útil a la hora de mitigar los continuos estornudos y el lagrimeo de los ojos. Mezcla una cucharadita de eufrasia seca por taza de agua hirviendo. Toma dos o tres infusiones al día hasta notar mejoría. 

Vaporizar por la casa aceite esencial de pino, previamente diluido en agua, contribuye indirectamente a reducir la histamina, la sustancia responsable de la reacción alérgica cuando nuestro organismo la libera en exceso. Tanto el aroma del aceite esencial de pino, como el de tomillo y el de espliego, ayudan a reducir la congestión nasal. 

Verduras y frutas ricas en vitamina C, como los cítricos, la col, el tomate y el pimiento. 
Aumenta también el consumo de alimentos con magnesio –grutos secos, legumbres, arroz integral, avena, plátano…-, ya que relajan los bronquios de forma natural. Recuerda, además, que los vegetales rojos, naranjas y amarillos frenan el avance de las sustancias inflamatorias. 

Las perlas de onagra, ricas en ácidos grasos Omega 3 y Omega 6 han demostrado ser muy útiles sobre el tratamiento de la alergia y el asma. 

Manzanilla: Para las reacciones cutáneas. Aplicar sobre la piel compresas embebidas en infusión de manzanilla contribuye a mitigar la inflamación y el enrojecimiento de la epidermis, tan propios de la urticaria o del eccema. Para los ojos irritados o llorosos. 
Coloca sobre ellos una bolsita ría de manzanilla previamente infusionada en agua. Alivia inmediato. 
Para la congestión nasal. En forma de vahos, la manzanilla facilita la respiración. 
En infusión, a razón de dos cucharadas de flores por taza de agua, actúa como un buen antialérgico muy útil en caso de asma leve.